Portal Web - Ayuntamiento de la Leal Villa de El Escorial

Centro Quiropráctico Zhiva

Centro Quiropráctico Zhiva, la ciencia de curar con las manos

Óscar Mateo Díaz y Elisa Torres González son el alma mater del Centro Quiropráctico Zhiva, una idea que se convirtió en realidad tras haber trabajado en uno de los puntos neurálgicos de la quiropráctica en España como es la Universidad María Cristina, en San Lorenzo de El Escorial.

El cierre del proyecto en San Lorenzo fue el punto de partida de Zhiva, un espacio, que en principio surgió, como una idea para dar continuidad a los pacientes a los que estaban ya tratando y que en poco más de un año, se ha convertido en una referencia dentro de la Sierra de Guadarrama.

Que María Cristina fuese la primera Facultad donde muchos años se impartiese Quiropráctica ayudó a que tanto San Lorenzo de El Escorial como El Escorial fuesen un espacio geográfico de referencia en esta zona. Un arranque muy sólido para iniciar una aventura empresarial pero que en el caso de Óscar y Elisa tiene origen en la experiencia familiar y personal. ´

En ese sentido, Óscar explica que, en su caso, ver como sus padres se trataban con quiropráctica, le abrió los ojos a un mundo diferente. Cuenta que “iba a las sesiones, veía cómo funcionaba todo y me fijaba en los beneficios que traía la quiropráctica en mis padres, que era lo que estaba viendo yo de cerca y cómo mejoraban día tras día después de las sesiones”. Por su parte, Elisa descubrió esta ciencia a través de la experiencia puramente personal. Rememora que “en mi caso, fui yo quien fue como paciente. Empecé con un problema de mandíbula, siendo muy jovencita, como con 15 años, una cosa así. Y acabas yendo a todos los médicos del mundo y nadie entendía el por qué. Un odontólogo de esta zona, me dijo: Oye, ¿y por qué no pruebas a ir a a María Cristina que hacen quiropráctica y a la gente le va muy bien?. Fui como paciente con 16 años. Me empecé a tratar y un poco parecido a Óscar, que de repente empiezas a ver esos cambios en tu calidad de vida, no solo en el dolor, sino en general en tu calidad de vida, en tu día a día”

 Elisa y Óscar son unos apasionados de la quiropráctica, que definen al unísono como “una profesión sanitaria, que se enfoca en los trastornos neuromusculoesqueléticos, es decir, valoramos lo que viene siendo parte neurológica y la parte que une con los músculos y el esqueleto, sobre todo la columna. Nosotros somos especialistas en columna vertebral, y nos enfocamos sobre todo en ver la movilidad que tienen esos segmentos vertebrales. ¿Por qué? Porque hay veces que se quedan bloqueados, pierden movilidad y al fin y al cabo eso es lo que te va generando pues pequeñas cositas que acaban afectando ese sistema nervioso y que hace que no funcione correctamente. Al fin y al cabo, nosotros queremos que el sistema nervioso esté en su estado óptimo, que funcione todo lo bien que pueda funcionar, más que nada porque es nuestro ordenador el que nos va manejando cada acción que tenemos. Debemos tener esa zona del sistema nervioso en estado óptimo”

También se puede trabajar con articulaciones, pero la idea siempre es la misma, mejorar la movilidad para que todo el sistema funcione lo más al 100% posible” añaden definiendo perfectamente una ciencia que surgió en Estados Unidos, a través de los estudios y la experiencia de Daniel David Palmer, que a finales del siglo XIX empezó a estudiar todo el tema de nervios y columna vertebral. En España, la quiropráctica comenzó a llegar con cuentagotas desde los años 90 y entró, en buena parte por Madrid y la Sierra de Guadarrama.

Las manos son esenciales en su oficio. Elisa y Óscar explican que la sensibilidad que deben tener en ellas, “se entrena desde que empiezas el primer día en la Universidad”; un entrenamiento que llega hasta el punto de detectar un pelo escondido y con los ojos cerrados entre un taco de folios de papel. Esa capacidad y sensibilidad en las manos es uno de los puntos clave de una profesión que va abriéndose paso poco a poco en muchos casos, entre un gran desconocimiento sobre lo que es y en qué consiste esta ciencia. Esa realidad obliga a hacer un ejercicio de educación al paciente, de explicar mucho qué es la quiropráctica y sus potenciales beneficios.

Cuando un paciente entra en la consulta de Zhiva, descubre un trabajo cuidado al milímetro. Explican que un punto clave del tratamiento es “elaborar una historia clínica exhaustiva desde la primera visita para comprobar que no hay ninguna contraindicación para el tratamiento manual y si la hay, adaptar la técnica a las necesidades del paciente”. Ese es el inicio de todo.

La puesta de largo de Zhiva, en el tiempo que llevan abiertos, ha sido muy positiva, un empuje que viene potenciado “porque es verdad que no partíamos de cero y eso siempre ayuda. Muchos pacientes que teníamos en la Universidad se vinieron con nosotros. Esa cartera de pacientes se ha ido incrementando poco a poco gracias al boca a boca” cuentan

Dolores de cabeza, vértigos, problemas cervicales, cráneo, mandíbula, hernias de disco y lesiones lumbares forman parte del catálogo de problemas físicos que tratan, además de estar especializados en quiropráctica deportiva y tratamientos con niños muy pequeños, casi desde que son bebes, a los que tratan de problemas que hayan podido surgir durante el parto…

 “Al final es una profesión para cuidar de tu sistema nervioso y tu columna trabajando mucho a través de ajustes” remarcan sobre su labor en una Clínica en la que en el día a día entran pacientes con casos agudos, una tendencia en muchas profesiones sanitarias en las que el objetivo a medio y largo plazo, afirman, es que los “pacientes, una vez superada la fase aguda, asuman la quiropráctica como una forma habitual de cuidado y de potenciar la salud, manteniendo una buena movilidad de la columna, una buena salud, y a partir de ahí ya que sea a modo de prevención. Evitar que haya futuras tensiones que degeneren en lesiones”

En la Clínica, por el momento, trabajan con calma, consciente de la responsabilidad que conlleva cuidar de la salud de muchos vecinos de El Escorial y de la Sierra de Guadarrama y con la idea de consolidar el Centro como una referencia en la zona. De momento, las manos y los conocimientos de Elisa y Óscar reman en esa dirección bajo la atenta mirada de Zhiva, la diosa eslava de la salud y el bienestar que da nombre a la Clínica.