Jiménez, ‘El Corte Inglés’ de El Escorial
‘Comercio al por menor de toda clase de artículos’ esa es la definición oficial de Comercio Jiménez, uno de los establecimientos más antiguos de El Escorial y que, como cuenta Jesús Jiménez guarda en sus estanterías y almacén “más de 10.000 referencias”.
Colonias, perfumes, bolsos, productos de limpieza, mochilas, maletas, mobiliario, artículos de regalo, desatascadores, quitamanchas vasos, copas de vino, sartenes, ropa de cama, paraguas; toallas…la lista es casi interminable. En Jiménez se puede encontrar prácticamente de todo hasta el punto de que a este comercio, muchos le conocen como ‘ El Corte Inglés en pequeño’, una definición que se ajusta perfectamente al espíritu de un local con una trayectoria que comenzó hace ya 75 años.
La historia de Jiménez tuvo su primer capítulo en el año 1949, cuando Jesús Jiménez padre, montó una pequeña tienda en la que, principalmente, empezó vendiendo muebles, producto que fue bandera de este comercio durante muchas décadas.
Jesús padre echo a andar en un local que estaba cerca del antiguo paso a nivel de las vías del tren, en un espacio que aún existe como tienda de reparación de ordenadores. Allí comenzó a construir un negocio que se ha convertido en uno de los establecimientos clásicos y con más solera de El Escorial.
“Mi padre montó el negocio al terminar la mili con 5.000 pesetas, que era mucho dinero en aquellos años, que le prestó un amigo que tenía mucha confianza en él y con el que había trabajado en Ávila. Empezó con la espuma de los colchones, pero estaba atento a todo: traía relojes, neveras o lavadoras a El Escorial cuando en el pueblo no había nada de esos productos y además, como había poco dinero, financiaba las compras a plazos”
“Era un hombre con mucho olfato para saber qué se iba a vender. También empezó con los juguetes en la época de Reyes e incluso traía bicicletas o incluso motos. No se adaptaba a un producto, él veía lo que se podía vender y se ponía a ello. Siempre decía que había encontrado un nuevo agujero” añade Jesús
Esa filosofía de estar siempre con los ojos muy abiertos, atento a lo que puede venderse bien, estar de moda o ser útil en un momento determinado es el ADN de Jesús Jiménez hijo, que ha mantenido plenamente vigente esa forma de trabajar activa y constante que estableció su padre en los inicios del negocio.
Desde los años 70, Jiménez está en su ubicación habitual en la calle Alfonso XII. Allí ha trabajado Jesús casi desde niño, primero ayudando a su padre y a su madre, Vicenta, que siempre ha sido parte activa del negocio y luego ya, con el paso de los años, como máximo responsable de un comercio en toda extensión de la palabra.
Si los muebles fueron la parte del león de las ventas durante muchos años, en Jiménez se mantiene llevada a la máxima expresión esa idea de vender de todo que es su imagen de marca. Durante muchos años, también combinaron el trabajo en su local donde están desde los 70 con una tienda de muebles que abrieron y que llegó a tener tres plantas en los que se vendían camas, tresillos, entradas, dormitorios, colchones…de todo para poner en orden una casa.
Hoy en día con el paso de los años, la competencia de internet y las grandes superficies, la clave en Jiménez según Jesús es “estar muy atentos. Si llega Semana Santa o verano y se venden maletas, pues vendemos maletas; si vemos que va a llover, traemos paraguas, que no se venden en ese momento, no hay problema, seguro que vuelve a llover y los vendemos…” explica con una sonrisa Jesús mientras atiende a varias clientas que entran al comercio y compran una mochila; un juego de sábanas, una colonia o una pasta de dientes en apenas unos minutos.
Jesús explica que la última incorporación al interminable catálogo de productos de la tienda “son los bolsos. No era una cosa que tocábamos, pero ahora me he metido en los bolsos. Siempre voy buscando algo nuevo. Funciono mucho con el boca a boca, apenas utilizo internet, y por supuesto, hablando mucho con los clientes para ver qué necesitan”
Un negocio siempre muy vivo con buenos precios y trato personal. Esas son las claves para que 75 años después de su apertura, Jiménez siga siendo un comercio de referencia, donde se pueda encontrar prácticamente de todo, aunque el futuro, Jesús, no lo vea tan positivo porque “la clientela que tenemos se va haciendo cada vez más mayor y el relevo está muy complicado”
El presente, en todo caso, sigue pasando por Jesús. En su cabeza se ordenan con una memoria prodigiosa todas las referencias que acumula en su tienda, su ubicación y precio. Es un ‘google’ andante, al que aún le quedan muchos años al frente de Jiménez, ‘El pequeño Corte Inglés’ de El Escorial.