Vanesa Martínez transmite calma. Cuando hablas con ella, sus palabras llevan la fuerza de la convicción, pero también de la pasión de la persona que vive lo que hace, lo disfruta y lo sueña cada día.
Vanesa es la cara visible del Centro de Bienestar Integral DesconeXion, un espacio diferente que tiene una filosofía de acción muy clara y definida: “Ayudar a la persona que nos visita en su estado físico, mental y emocional”, un reto con un enunciado muy ambicioso en el que lleva trabajando muchos años apoyándose en técnicas y terapias “que ayudan al equilibrio y que implementamos trabajando a la persona de un modo personalizado para volver a conectar”
DesconeXión abrió sus puertas hace ya cuatro años. Es el fruto de un camino que comenzó hace más de 14 y que siempre ha tenido como objetivo, explica Vanesa, “ayudar a la persona a complementarse”. Su filosofía implica trabajar desde dentro para que “se vea reflejado desde fuera”.
“Siempre he tenido inquietud por saber cómo funciona el cuerpo humano. Empecé estudiando estética básica, luego una estética avanzada y posteriormente ya entre en el mundo de las terapias con el reiki, el masaje metamórfico; masaje de escucha activa, masaje Kobido. A través de mis terapias y de la experiencia, puedo transmitir y ayudar” explica Vanesa sobre su forma de entender un trabajo en el que la formación continua, la inquietud y las ganas de conocer nuevas técnicas siempre está presente.
En su trabajo, Vanesa ha estudiado con diferentes maestros y conocido culturas y filosofías. Apasionada de la cultura oriental, tiene pendiente un viaje casi iniciático a Japón, país con el que se siente identificada por detentar una filosofía que “donde siempre se trabaja desde la base a la superficie; trabajando desde el interior “
En su centro de Bienestar practica técnicas novedosas como el masaje de escucha activa, que explica “es un masaje que trabaja desde la punta de dedo gordo hasta la nuca, destensando músculos, trabajando y gestionando la emoción, que muchas veces está generada por el estrés. Yo hago que os escuchéis. Os escucho para que os escuchéis. La tensión se puede trabajar. La tensión no es normal, lo normal es tener un cuerpo relajado y destensado, pero hay esta la mente, las emociones, el día a día, y eso hace que nos tensemos. Lo que hay que hacer es soltar, aflojar y de ahí también saber porque nos tensamos”
Dentro de esa pasión por trabajar a la persona desde dentro, se encuadra también otra técnica como es el Masaje Kobido, que Vanesa apunta es un masaje desde el pecho “hasta el cráneo, con manipulaciones japonesas, relajando toda la musculatura, activando circulación, activando líquidos… Se trabaja desde el interior hasta la superficie, la piel cambia, se trabaja ojeras, pómulos, arruguitas… es algo increíble”
Entrar en DesoneXion es entrar en un espacio singular, de relajación, donde los productos naturales, la escucha y las técnicas con influencia oriental e innovadoras como puedan ser la maderoterapia aplicada a tratamientos faciales o corporales forman parte indispensable de su día a día.
Vanesa, mira al futuro con optimismo y tranquilidad. Su fuerza, asegura, es “el boca a boca y que todo vaya fluyendo” entre una clientela formada mayoritariamente por mujeres, pero en la que poco a poco cada veza empiezan a aparecer “más hombres”.
También trabaja la depilación, la depilación con hilo, manos, pies, lifting de pestañas…todo dentro de una forma de entender su negocio en la que asegura “no te puedes nunca estancar, siempre hay que estar aprendiendo, investigando y teniendo ganas de transmitir lo que haces al cliente, al que hay que dar siempre un trato personalizado”
“Cada persona es un mundo, cada mente es un mundo, cada persona necesita diferentes cosas, no se puede generalizar. Hay que escucharse para poder conocerse y poder tratarse” concluye. Toda una declaración de intenciones.