Minerva Mateos by Fotomimarte, arte y creatividad al servicio de niños y bebés
Un comercio diferente y singular. Así es Minerva Mateos by Fotomimarte, un establecimiento en el que el arte, la creatividad, el diseño y por qué no, la historia personal que cada uno tenemos, van de la mano.
Minerva Mateos es la persona que gestiona un proyecto que ha crecido en los últimos años de forma exponencial de la mano de una profesional que ve lo que el ojo muchas veces no puede captar a través del objetivo de su cámara.
Foto Mimarte, un pequeño estudio de fotografía con ya varios años de recorrido en el pueblo, se transformo en Minerva Mateo by Fotomimarte al mismo tiempo que se trasladaban al nuevo local en la calle Gómez del Campo. Era el momento para dar un paso adelante poniendo en valor el nombre de una profesional que en los últimos años ha ganado varios premios internacionales en Europa con algunas de sus fotografías de recién nacidos.
Porque ese es el núcleo del negocio de Minerva: la fotografía de recién nacidos y de niños, un espacio en el que no muchos profesionales de la fotografía se atreven a entrar y en el que ella se ha especializado aportando una visión diferente y muy personal.
Minerva acumula ya un recorrido importante y siempre vinculado al mundo de las bellas artes. “Yo tenía claro que me quería ir a las artes. Hice bachillerato artístico, y ahí teníamos una asignatura que era fotografía, entonces yo dije, digo, yo quiero ir por aquí. Al terminar el Bachillerato entre en la Escuela de Arte de Talavera a hacer fotografía artística y me enganché a este mundo”. “Viajé a Paris para trabajar en una agencia de publicidad y me di cuenta de que me gustaba fotografiar niños, que es un trabajo completamente diferente al de la moda por lo que al volver a España empecé a hacer prácticas en una empresa que hacía bodas y bautizos” rememora
En esa época, empezó a pensar en cómo darle una vuelta a la fotografía de niños “saliendo un poco del corsé de la clásica BBC, las bodas, bautizos y comuniones). Descubrí el campo de las sesiones de fotografía con recién nacidos, y en eso estoy especializada ahora mismo” cuenta.
En 2017 nació Foto Mimarte, el primer giro de tuerca de esta historia profesional. Era un estudio de fotografía convencional que evolucionó hace tres años al modelo de negocio actual, completamente especializado en la fotografía de bebes y niños hasta la edad de hacer la comunión “aunque también hacemos retratos de familias, con abuelos y padres que quieren tener un recuerdo. Es un modelo de sesión que ha cogido mucha fuerza en los últimos años. También hacemos fotos de carné para los bebes y, claro, para todas las personas que lo necesiten” matiza.
La fotografía de niños es una especialidad complicada. Demanda tener mucha paciencia y además, explica Minerva “tienes mucha responsabilidad”. “Son sesiones en las que tienes que planificar mucho y echar muchas horas por lo que hay que prepararlas muy bien: hay que cuidar, la decoración, el escenario, la luz que le va mejor a la piel del bebé…”
Trabajar con niños pequeños y más si son recién nacidos, siempre exige un plus de concentración e interactuar mucho con los padres y con el niño. Un juego a tres bandas muy complicado que Minerva salva con paciencia, experiencia y el saber hacer que den los años de experiencia. “Poner al niño mirando de frente, que no cierre los ojos, cogerle un buen plano, sujetarle con la ayuda de los padres…son cosas que te pueden llevar una hora de reloj fácilmente en lo que puede la toma de una foto sencilla” casi reflexiona en voz alta.
Minerva explica que “hacemos sesiones a bebes a partir de una semana de vida. Son muy pequeñitos y de ahí hasta la edad en la que hacen la comunión. Ahora también estamos haciendo más sesiones del cumpleaños de los 15 años, que es un momento muy importante en Sudamérica”.
Para fotografías recién nacidos, advierte “es importante tener mucha técnica, pero es casi más importante conocer al bebé y formarte en ese aspecto. Jugamos mucho con la iluminación, que es clave. En una sesión podemos emplear entre las tres y las tres horas y media mientras que, en una sesión de fotos de familia, no se nos va más de 40 minutos”
Trabajar en un segmento tan especializado hace que hasta el estudio de Minerva se acerque mucha gente de fuera de El Escorial. “Por ejemplo, de Ávila o de Madrid. Funciona mucho el boca a boca. Viene una mama, le gusta el trabajo que hemos hecho con su bebé y se lo dice a amigas que también tienen hijos y así, poco a poco, vamos haciendo más fotografías de clientes de otros lugares”.
Su buen hacer no solamente ha permitido que su proyecto haya echado raíces muy profundas en El Escorial y la Sierra de Guadarrama, sino que también ha sido reconocido a nivel internacional, donde tres de sus fotografías han recibido galardones con el sello de los AFNS Awards, premios con mucho prestigio en el sector.
La rueda, sin embargo, no para. El sector de la fotografía de recién nacidos y niños exige de formación continua y constante. Minerva somete su trabajo a formaciones en la que sus imágenes son calificadas por otros profesionales a través del paraguas que supone la Federación Española de Profesionales de la Imagen.
Es una búsqueda continua de la excelencia que se refleja en el resultado final en el que Minerva reconoce que “lo verdaderamente importante es que la gente salga del estudio contenta, que tengan un gran recuerdo de un momento que para su historia familiar es muy importante. Que les gusten las fotos que hago, para mí lo es todo”