Peluquería Unisex Venus, el sello de Mónica y Abraham
Un proyecto completamente familiar que se ha convertido en un modo de vida consolidado en el que dos hermanos ponen cada día lo mejor de sí para dar a su peluquería un estilo de hacer las cosas diferente. Así, en pocas palabras, podríamos definir la Peluquería Unisex Venus.
Mónica Fernández Quejo es la cabeza visible de Venus, una peluquería que ya lleva diez años funcionando camino de once y en el que rápidamente incorporó al proyecto a su hermano, Abraham, con el que comparte desde los inicios una idea que nació gracias al impulso inicial de su marido y también de Abraham, que fueron quieren la animaron a poner en marcha un negocio propio. Fue un cambio de vida muy importante. Mónica llevaba 14 años trabajando en San Lorenzo de El Escorial dentro de este mismo sector, pero siempre por cuenta ajena por lo que el salto fue exponencial.
Desde aquellos primeros ánimos, ha pasado ya una década larga en la que la Peluquería Venus se ha consolidado como una referencia dentro del muy competitivo ecosistema del sector de la belleza en El Escorial, donde las peluquerías y centros de estética y belleza son prácticamente el sector dominante junto a la hostelería.
Mónica cogió el traspaso de una peluquería y poco a poco fue construyendo su propio modelo de entender un negocio complicado en el que siempre hay que estar a la última a nivel de formación y muy atenta a las últimas tendencias, que son las que marcan la moda y el día a día en el trabajo. Primero estuvieron un tiempo en la calle Francisco Valiño, pero desde hace ya ocho años ocupan un local, que es su cuartel general, en la calle Juan de Herrera, 8.
Mónica y Abraham dan sentido al concepto de peluquería Unisex que es una de las señas de identidad de su negocio. Atienden a clientes y clientas indistintamente, aunque “Abraham suele encargarse más de los chicos, yo también trabajo con ellos mucho”, explica Mónica que añade que “yo soy más clásica. Los degradados que están ahora de moda y piden más los chicos, se los dejó más para él”
“En las mujeres, en cambio, estamos muy especializados en rubias, en mechas y en el corte balayage”, una técnica que aporta luminosidad al pelo y un aspecto natural al cabello y que se ha convertido en una de las señas de identidad de esta peluquería.
Mónica admite que en su trabajo hay que estar a la última siempre y que en los últimos tiempos “son las influencer las que están generando la moda, sobre todo en Instagram y Tik Tok. Los chicos jóvenes están muy pendientes de esas redes y te piden lo que ven ahí”. “Nosotros estamos al día, pero hacemos muchas formaciones y, cuando tenemos poco tiempo, muchos cursos online, que son clave para seguir formándonos en técnicas e ideas que van surgiendo”
Venus, cuenta Mónica es una peluquería para todas las edades, pero señala que “hay de todo, pero vienen muchas más mujeres jóvenes y también hombres” y añade que “además del servicio de peluquería tenemos láser, tenemos tratamientos de micropigmentación en los labios y la raya de los ojos, tenemos tratamientos faciales, corporales, reconstrucciones de pelo, que está muy maltratado por el uso de químicos…”
Reconoce que una peluquería es un negocio “muy personal. Hay clientas que te siguen donde vas porque les gustas como trabajas, pero también hay momentos que alguna clienta desaparece durante un tiempo y luego, un día, vuelve a aparecer. Es verdad que se generan en ocasiones, lazos muy fuertes” y asegura que “nosotros tenemos mucha gente de fuera también, e incluso de pueblos del otro extremo de Madrid. Viene gente por el boca a boca, porque una amiga les ha hablado de nosotros, les gusta cómo trabajamos y repiten”
En una peluquería como es Venus, algunos tratamientos pueden durar varias horas por lo que, reconoce Mónica, al final “las peluqueras somos un poco como psicólogos sin título. Hablamos, nos ayudamos, damos consejos, nos tomamos un café o un ‘colacao’ mientras hacemos el tratamiento. Se generan unos lazos que pienso que son importantes”
Mónica avisa que en este negocio hay “mucho esfuerzo detrás, que no se ve y en un modelo unisex como es el nuestro, siempre es un poco más complicado con las mujeres que con los hombres. Con un hombre, como mucho te lleva una hora mientras que con las mujeres nos podemos ir sin problema, hasta las cuatro o cinco horas en una sesión”
Enamorada de su oficio, disfruta haciendo a una clienta un balayage o un peinado especial y fiel a los tiempos que corren, pone en valor el Instagram propio de la peluquería, que gestiona Abraham y que se ha convertido en el escaparte donde muestran su trabajo y en el mejor altavoz entre el sector de clientela más joven, que se ve reflejada en una forma de trabajar diferente que acumula años de experiencia sin perder nunca la cara a las últimas tendencias del mercado. Ese es el sello de Venus.