Tocados y Complementos. Corona tu imagen, el arte de vestir con elegancia
Irene Gallardo cambió su vida por amor. Llegó a El Escorial desde Málaga y esa decisión está en el inicio de su aventura empresarial.
A Irene, acostumbrada a los cambios, no le tembló el pulso cuando decidió mudar los libros de contabilidad, las cuentas y los impuestos por un proyecto personal en el que los tocados, las diademas y los complementos eran los grandes protagonistas, dentro de un concepto general que tenía como base dar un giro y una visión diferente a la forma de vestir en bodas, comuniones y eventos en general en la Sierra de Guadarrama.
De esta manera, una actividad que había comenzado como un hobby, confeccionando sus propios complementos cuando asistía a eventos y ayudando a amigas y conocidas en bodas y fiestas elaborando sus sombreros y diademas, se convirtió en una experiencia de vida, en un negocio diferente que abrió sus puertas en el año 2020, el año de la Pandemia.
Nada de eso arredró a Irene. El origen de Tocados y Complementos está en la afición a la moda y a los complementos de una profesional autodidacta, que ha ido experimentando con materiales y aprendiendo a través de la lectura, de observar y descubrir tendencias a nivel nacional e internacional. Para Irene, la moda es una pasión y cuando se hablan de pasiones, no existen los atajos. No hay fronteras para el conocimiento.
Sin embargo, el principal canal de inspiración para sus creaciones lo encuentra “en los años 20” del siglo pasado. Es la conocida como Bellé Epoque. Películas como Titánic, La Promesa o La Señora” son en un momento dado, una buena muestra de una época en la que bucea en su trabajo por “la elegancia que transmite, sus vestidos, sombreros…”.
Los inicios, como casi todo en la vida, no fueron sencillos. “Monté mi taller en casa, en una habitación y poco a poco como la gente me iba conociendo más y con el boca a boca estaba llenando mi casa de clientas, me cogí un local pequeño. Empecé con los tocados y he ampliado a complementos de boda, bolsos, pendientes, plata…estoy metiendo ahora moda. Es una tienda en constante evolución” explica.
“Es complicado dar con el secreto de un buen tocado” afirma y añade que “estamos en una época en la que no se usan tanto, pero desde la Pandemia creo que a la gente le gusta arreglarse y salir más”.
“Una de las claves es que las clientas siempre me piden algo distinto y pequeño, pero son muy importantes las conversaciones que tenemos y partiendo de ahí, voy asesorando según la vestimenta que vaya a llevar en el evento, el momento en el que se celebra…. Es un constante flujo de ideas entre la cliente y yo hasta que llegamos a lo que a la clienta de verdad le gusta y le quede muy bien” añade.
Si el secreto para un buen tocado es más indescifrable, no lo es tanto lo que sería la creación ideal para Irene. Su experiencia y gustos personales la inclinan por “la tiara de novia, que es como una diadema, de porcelana o de piedras. Es el toque perfecto para ir como una Novia 10”
Piedras, porcelana fría, plata, abalorios de metal, bisutería….el panel de materiales con los que trabaja Irene en sus creaciones es muy amplio. Incluso, ha llegado a utilizar en un tocado soldaduras de metal, para un trabajo en el que recuerda “tuve que comprar hasta el soldador y es posiblemente mi tocado más raro y complicado”
Lo que está claro es que todos los tocados y diademas de Irene son creaciones originales. Una apuesta por la singularidad, por lo diferente que va ganando adeptos desde su pequeña tienda, desde el que ha construido un negocio que va mucho más allá de la época tradicional de celebraciones como bodas y comuniones y se ha convertido en un proyecto de toda temporada, impulsado por la tendencia “que hay en la Sierra de Guadarrama, donde también se llevan mucho las bodas en invierno y a que cada vez nos va conociendo más gente”.
En Tocados y Complementos, la base de la clientela está formado por mujeres “aunque, puntualiza Irene, entran clientes para hacer regalos” y adelanta que una de las claves es siempre intentar estar a la moda, a la última, acertando con lo que puedes vender. El espacio que tengo no me permite tener lo que me gustaría”
Sobre el futuro, Irene es positiva tanto con el devenir del comercio local como con su propio proyecto personal. “La gente está animada para cualquier regalo o evento. El público intenta arreglarse un poco más. No me puedo quejar” asegura y esa dinámica de crecimiento es la que la hace mirar al futuro con optimismo y desde su actual tienda, un espacio pequeño pero abierto al casi inabarcable mundo de la moda con un objetivo: Coronar tu Estilo.